INDICACIONES DE USO Y MANTENIMIENTO DE LOS MUEBLES DE LA COCINA

A continuación, detallamos una serie de indicaciones para el buen uso y mantenimiento de su cocina. Teniendo en cuenta estos consejos, ustéd podrá disfrutar de su cocina en perfecto estado durante muchos años.

Mantenimiento del entorno

Es conveniente que la cocina tenga una buena ventilación, evitar la exposición directa al sol de los muebles en las horas centrales del día pues causa deterioro en éstos. Puede cerrar las cortinas para que el sol irradie directamente. Las puertas lacadas y barnizadas, son especialmente sensibles a la exposición prolongada al sol, pues causa decoloraciones.

Recomendaciones relativas al uso de los muebles

Los muebles cumplen sobradamente pruebas de resistencia diseñadas para testar los herrajes y materiales con gran cantidad de ciclos de uso, pero siempre utilizándolos para el uso al que están destinados.

– No apoyarse sobre las puertas o cajones abiertos, puede ocasionar holguras o mal funcionamiento en los herrajes.

– No fuerce los herrajes más allá de su apertura máxima. Ni haga tope con brusquedad.

– Si tiene que almacenar artículos de gran peso, colóquelos en los módulos bajos. Así se asegura no sobrecargar los muebles altos y evita el riesgo de caída al  almacenarlo o retirarlo.

Recomendaciones relativas al vapor y la humedad

Los muebles en general y también los de cocina, están fabricados con materiales sensibles a la humedad. Especialmente perjudiciales son las emanaciones directas de vapor de agua, que pueden hacer que se despeguen los cantos de los muebles  y de las puertas. Se debe de tener en cuenta:

– Cada vez que se disponga a cocinar, poner en marcha la campana extractora.

– Abrir la olla a presión debajo de la campana y con ésta, en funcionamiento.

– Secar la condensación de vapor de agua que se adhiere a los costados y las puertas de los muebles.

– No utilizar pequeños electrodomésticos que emanen vapor o calor debajo de los muebles altos. Utilícelos en la parte delantera de la encimera.

– Una vez terminado el ciclo de lavado del lavavajillas, espere un mínimo de 20 minutos antes de abrir la puerta. De esa manera, el vapor se condensa en el interior del aparato.

– Verifique la estanqueidad del horno comprobando la emanación de calor a los muebles colindantes.

– No deje la puerta del horno entreabierta durante el enfriamiento tras una cocción. 

– Evite el vertido de productos corrosivos sobre los muebles o herrajes, como puedan ser productos de limpieza fuertes u otros como el vinagre. Si se produce, límpielo con prontitud.

Recomendaciones para limpieza y mantenimiento.

Podemos elegir entre diferentes tipos de superficies y  acabados en muebles de cocina, así como distintos electrodomésticos o componentes. Es importante leer la información del artículo, seguir las instrucciones para su cuidado y mantener una higiene perfecta.

Para la limpieza de los muebles, como norma general, debe de usarse un paño de celulosa o micro fibras húmedo con agua y si fuera necesario, utilice un jabón neutro. A continuación, secar la superficie con otro paño. Si se trata de muebles lacados, los paños deben estar humedecidos y ser especialmente suaves, pues los muebles tienen menor resistencia al roce. Secarlos en una sola dirección para evitar que queden empañados. Si se trata de maderas barnizadas, recuerde limpiar y secar en la dirección de la veta, preferiblemente con un paño húmedo e, igualmente, si utiliza jabón, que sea neutro. No usar productos fuertes que contengan disolventes o acetonas.

Las contraindicaciones mas habituales son los detergentes y abrillantadores que contienen elementos abrasivos y acetonas. Igualmente, no utilizar limpiadores amoniacales, lejías ni disolventes. No usar estropajos para no rayar la superficie de las puertas o encimeras estratificadas.. No limpie en seco las puertas, en especial las superficies lacadas de alto brillo; pueden perder ese brillo con el roce de paños secos de micro fibras. No utilizar aparatos que emitan vapor para limpiar.

Algunos ejemplos de limpieza

Bebidas diversas, manchas de origen vegetal: Usar un paño humedecido y secar.

Grasa: Usar una esponja húmeda y jabón para vajillas, aclarar y secar.

Manchas de cal: Usar una esponja húmeda y secar al momento.

Sangre, huevos, manchas de origen animal: Usar una esponja húmeda y jabón para vajillas, aclarar y secar.

Tinta: Usar alcohol (no en barniz), zumo de limón o producto comercial para limpiar óxido.

Siguendo estas recomendaciones, así como las de los fabricantes de los electrodomésticos podrá disfrutar de su cocina en perfecto estado durante muchos años. Sus muebles tendrán una larga vida.